Como hablamos arriba, el impuesto que más recauda no afecta principalmente a los empresarios, sino a los más pobres. Hablamos del IVA, el impuesto que pagamos todos cuando vamos al supermercado, y sí, justamente ese es el problema. Los argentinos más ricos sólo pagan IVA por la parte de los ingresos que destinan al consumo, mientras que todo lo que ahorran se ve alcanzado por otros impuestos (spoiler: más bajos). Por otro lado, los más pobres usan casi todo su ingreso para consumir, por ende todo lo que compren está gravado por el IVA.