Proyectar a quienes más necesitamos.
¿Qué son los Hogares Escuela?
Al día de hoy, el 53% de los niños en Argentina son pobres, llegando a superar el 80% en algunas provincias. No podemos dejar que su futuro dependa de la suerte que les toca al nacer. La estructura se rompe con políticas que igualen oportunidades.
Queremos retomar una de las políticas más transformadoras que impulsó Eva Perón: los Hogares Escuela, un verdadero proyecto de desarrollo integral para los niños.
Creada por la Fundación Eva Perón, se trataba de una red de 19 instituciones en todo el país. Los hogares escuela fueron pensados como una segunda casa para los niños que llegaban, donde se los educaba, cuidaba y quería.
Una política social que pone en el centro a los niños. No hay sujeto más digno de priorizar que ellos, en parte por su condición de vulnerabilidad, pero aún más importante porque, en palabras de Eva, “olvidar a los niños es renunciar al porvenir.” Priorizar el tiempo por sobre el momento.
¿Cómo funcionaban?
Los hogares estaban destinados a niños en situación de vulnerabilidad, especialmente hijos de trabajadores que no podían cuidarlos por las condiciones de su empleo. También acogían a huérfanos, hijos de padres enfermos o desempleados, familias separadas o que vivían en ambientes insalubres. Durante la semana los chicos vivían allí y los fines de semana volvían con sus familias.
Cada hogar contaba con médicos,​ comedores, talleres, aulas y espacios de juego. Los niños iban a escuelas públicas de prestigio, practicaban deportes y participaban de actividades artísticas. Además, buscaban iniciar a los niños en la educación para el trabajo mediante la enseñanza de oficios.
“Cada día eran transportados en micros escolares a las escuelas públicas, integrados y educados con todos los otros niños del lugar.”
La rutina combinaba estudio, higiene, juegos y descanso, buscando darles una vida ordenada y plena. Recibían ropa, útiles, atención médica y buena alimentación. En lugar de uniformes, usaban su propia ropa, porque Eva quería que mantuvieran su identidad. En los casos en los que era posible se garantizaba que no se perdía el contacto con la familia.
No buscaban ser meramente refugios, eran en primera instancia hogares, organizados como una familia.
Los Hogares Escuela son un claro ejemplo de justicia social por su diseño institucional. No fueron una mera respuesta asistencial, sino una política pública integral. No solo atendían el problema material de la desigualdad, sino que también reconocían que las condiciones en las que se nace no deben ser un límite para la realización personal. En esa decisión hay una idea política de fondo: el derecho al desarrollo humano no puede depender del azar del nacimiento, sino del compromiso del Estado.
¿Qué es de ellos al día de hoy?
Fueron 19 hogares construidos por la Fundación Eva Perón en todo el país. Muchos de estos funcionaron de manera activa incluso durante la dictadura del 55' y del 76'.
Sin embargo, el principal deterioro de la gran mayoría es en 1978 con la Ley Nacional 21.809. Dado que los Hogares y su personal fueron transferidos del gobierno nacional al Consejo Provincial de Educación de cada provincia. El achicamiento del presupuesto condujo a una baja concurrencia y al deterioro material paulatino, lo que llevó a que gran parte del patrimonio mueble quedará sin utilidad específica. En consecuencia, parte de las instalaciones tuvieron que ser ocupadas por otras instituciones.
La gran mayoría de los Hogares Escuela dejaron de funcionar con la "Ley de Desinstitucionalización" (actual Ley de Salud Mental), la intención de esta ley era que "no haya chicos que estén institucionalizados", promoviendo que los niños volvieran a tener contacto con sus hogares, buscando evitar los problemas derivados de la institucionalización.
Hogar Escuela "Juan D. Perón" de Granadero Baigorria, Santa fé (2022)
Los edificios de los Hogares Escuela existentes son en la actualidad usados para varios fines. Ejemplos de esto son el complejo Escuela Hogar "Eva Perón" en Entre Ríos, que abandonó su función primaria de alojamiento para niños y hoy funcionan cuatro escuelas, un hospital geriátrico y una sede del Registro Civil. Por otro lado, el Hogar Escuela 9020 "J. D. Perón" en Santa Fé con las distintas políticas cedió la mayoría de sus espacios e instituciones, sólo sosteniendo al día de hoy la escuela primaria con una capacidad de alojamiento de 46 niños cuando originalmente era de 1000.
Sistema actual
El sistema de alojamiento para menores en condiciones de vulnerabilidad que no pueden estar al cuidado de sus tutores está compuesto por: instituciones provinciales públicas, hogarcitos (lugares de resguardo privados que subsidia el estado) y familias de alojamiento.
A pesar de que la mayoría de los dispositivos de cuidado dependen del Estado, hay una gran presencia de aquellos de gestión privada. Los mismos tienen una escasa fiscalización, sólo siete de las 24 provincias argentinas declaran tener estándares de calidad institucional y marcos regulatorios sobre ellos.
Dispositivos según tipo de gestión (2022)
Fuente: Censo Nacional de Dispositivos de Cuidado Residencia de niñas, niños y adolescentes
La principal traba es que no hay una centralización de los mismos. Por lo tanto, cada dispositivo se dispone a cumplir con sus normas jurisdiccionales que a menudo les otorgan un gran margen de acción. Este es el problema de que el Estado simplemente se limite a la asignación y transferencia de recursos. No podemos permitir que la enseñanza y destino de miles de niños dependa solamente de la buena fe de quienes dirigen estas instituciones.
Además, incluso los hogares escuela que perduran al día de hoy, no mantienen su lógica original. Ya no hay espacios de alojamiento para los niños ni una real búsqueda de iniciarlos en la educación para el trabajo. La capacidad de reducir las desigualdades de origen se perdió, transformándose en meras instituciones educativas con gran capacidad instalada desaprovechada.
Nuestra propuesta
Queremos que el impuesto a la herencia financie la construcción y funcionamiento de nuevos Hogares Escuela. El mensaje es simple, pero clave: que los pocos que tienen la suerte de nacer con muchos recursos, aporten parte de esa fortuna para que quienes nacen sin nada puedan tener mejores oportunidades.
Es necesario establecer un nuevo modelo para estos Hogares Escuela adaptado a las necesidades modernas, pero que mantenga intacta su idea original de asegurar que todos los niños tengan las mismas oportunidades de crecer, aprender y soñar, sin importar de dónde vengan.
Queremos abandonar el modelo actual que se limita a actuar como guarderías, para pensar espacios de resguardo y cuidado que sean capaces de adaptarse a otras realidades laborales, muchas veces más precarias, informales o alejadas de los centros urbanos.
Imaginamos Hogares Escuela del siglo XXI ​​distribuidos en todo el país​​, que reciban a niños cuyas familias atraviesan situaciones de vulnerabilidad. Espacios con aulas equipadas con tecnología, talleres de oficios y arte, espacios deportivos y de recreación, comedores con alimentación saludable y equipos interdisciplinarios de psicólogos, médicos y docentes que trabajen en conjunto, pensando en cada niño de manera integral adaptados a la realidad de cada provincia.
No queremos un Estado que se limite a garantizar la supervivencia, creemos que fundamentalmente su rol es otorgar dignidad y las condiciones para un desarrollo humano pleno.
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